Curso: «¿Qué es arte»

rothko

Luis Gaspar, fotógrafo, e Íñigo Navarro, pintor, imparten el curso «¿Qué es arte?».

Sesión 1: ¿Qué es arte? De las tres características fundamentales y fundamentalistas sobre el arte. Arte y artesanía. De la Tecné al tapete de ganchillo.
Sesión 2: ¿Qué es el concepto? Arte conceptual. El misterio. La muerte de la pintura. Este muerto está muy vivo.
Sesión 3: ¿Todo es cultura? ¿Se pueden formar artistas y coleccionistas viendo la tele y leyendo el Hola? Las culturas sin civilización y la civilización sin cultura.
Sesión 4: Cómo reconocer una obra de arte de un golpe de vista. El re-trato y la re-presentación. Cómo poner guiones en las palabras y triunfar en las reuniones. La prueba del algodón: qué, cómo y por qué.

El curso tendrá lugar los martes 5, 12, 19 y 26 de febrero, de 19h30 a 21h00.

Precio: 75 euros (taller completo) / 25 euros (cada sesión suelta).

 

Luis Gaspar, nacido a muy temprana edad, marcado por el régimen del 78 gracias al cual apenas ha engordado, creció comiendo bocadillos de pan con margarina y tortas de Inés Rosales. Comenzó en la fotografía con mucha emoción (y una cara muy dura) recién terminada su licenciatura en Filosofía (y agita con fuerza, si es preciso, documentos que lo confirman). Tras dedicarse a llevar la felicidad y la buena nueva de su arte a todo tipo de disciplinas, y hacer cosas como pagar el alquiler y comprar las Jordan que nunca tuvo en la infancia, se centró en el retrato porque requiere menos lío y permite hablar de forma confidencial sin necesidad de ser doctor en Psiquiatría. Los cuerpos y una pequeña porción de cosas más, completan su actual pero restringido repertorio. Por su lente han pasado rayaduras, polvo, crema solar y pan de oro. Ha publicado algunos libros de retratos, artículos sobre fotografía y filosofía (es lo mismo, dice ufanándose) y da charlas de vez en cuando a una audiencia cautiva. Realiza obras de las buenas, de pensar y presumir y encargos varios que también están fetén. Hoy, todavía buscado por su primer casero, sobrevive como artista de fortuna.

Íñigo Navarro
El arte es una estafa piramidal y yo soy uno de sus eslabones más bajos. Quizás por la candidez de la juventud llegué a la Facultad de Bellas Artes deseando hacer dibujos bonitos que se parecieran a sus motivos. Con gran prontitud y dureza, los catedráticos y sus esbirrillos, mis camaradas gremiales, la plana crítica, el páramo del coleccionismo y por encima de todo las maléficas instituciones, se encargaron de señalarme el camino del arte actual, que no es otro que encontrar ese lugar donde el arte deja de ser arte y se convierte en gilipollez. Clandestinamente pintaba y dibujaba con obstinación y si me pillaban infraganti decía que estaba recortando una revista porno. He sobrevivido hasta ahora a base de sablazos y cara dura, pero es una vida áspera, ingrata, calamitosa y llena de presentaciones trimestrales de IVA. Por las noches sueño que soy un contable feliz. Al despertarme sollozo amargamente y rememoro aquellos pronósticos de mis tutores escolares que desoí irresponsablemente mientras me atizo con una piedra en los dientes.